FUE MIGUEL DE UNAMUNO ASESINADO POR EL FRANQUISMO

Un documental plantea la hipótesis que la muerte de Miguel de Unamuno pudo no ser como nos la contaron: “Palabras para un fin del mundo” revisa los últimos días de un referente intelectual de la República y figura controvertida por su apoyo al golpe de Estado en sus inicios.

Entrevista a su director, Manuel Menchón, para hablar de los nuevos hallazgos sobre quién acompañaba al escritor cuándo murió, por qué no hay autopsia o la falta de pruebas de las palabras que se le atribuyen en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca que ponen en cuestión la versión oficial del franquismo.

Para analizar la propuesta del documental con la muestra del cine ver aquí

HOY NACIÓ UNO DE LOS MEJORES POETAS DEL PUEBLO: MIGUEL HERNÁNDEZ GILABERT

Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910Alicante, 28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono» de la generación del 27.34​ Actualmente —y tras las interesantes aportaciones de A. Sánchez Vidal— se le asocia a la Escuela de Vallecas.5

Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!

Biografía
Infancia y juventud

Miguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela. Era el tercer hijo de los siete que tuvieron Miguel Hernández Sánchez y Concepción Gilabert, y el segundo varón. Su familia se dedicaba a la cría de ganado caprino, lo que motivó que se trasladaran de la casa donde Miguel nació (calle San Juan, n.º 82) a una más grande y acorde con el negocio familiar (calle de Arriba, nº 73), ubicada en las afueras. Su padre aspiraba a ascender socialmente, logrando ser nombrado «alcalde de barrio»; su madre, por su parte, era una mujer enfermiza (padecía bronquitis crónica) y a menudo debía guardar cama.

Miguel fue pastor de cabras desde muy temprana edad. Fue escolarizado desde 1915 hasta 1916 en el centro de enseñanza «Nuestra Señora de Monserrat» y de 1918 a 1923 recibió educación primaria en las escuelas del Amor de Dios. En 1923 pasa a estudiar el bachillerato en el colegio de Santo Domingo de Orihuela, regentado por los jesuitas, que le proponen para una beca con la que continuar sus estudios, que su padre rechaza. En 1925 abandonó los estudios por orden paterna para dedicarse en exclusiva al pastoreo. Mientras cuidaba el rebaño, Hernández leía con avidez y escribía sus primeros poemas.

Por entonces, el canónigo Luis Almarcha Hernández inició una amistad con Hernández y puso a disposición del joven poeta libros de San Juan de la Cruz, Gabriel Miró, Paul Verlaine y Virgilio entre otros. Sus visitas a la biblioteca pública eran cada vez más frecuentes y empezó a formar un improvisado grupo literario junto a otros jóvenes de Orihuela en torno a la tahona de su amigo Carlos Fenoll. Los principales participantes en aquellas reuniones eran, además de Hernández y del propio Carlos Fenoll, su hermano Efrén Fenoll, Manuel Molina y José Marín Gutiérrez, futuro abogado y ensayista que posteriormente adoptaría el seudónimo de «Ramón Sijé» y a quien Hernández dedicó su célebre Elegía. Desde ese momento, Ramón Sijé se convirtió no solo en su amigo, sino también en su compañero de inquietudes literarias.

Los libros fueron su principal fuente de educación, convirtiéndose en una persona totalmente autodidacta. Los grandes autores del Siglo de Oro: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega y, sobre todo, Luis de Góngora, oficiaron como sus principales maestros.

Su pasión creciente por la escritura le lleva a pensar en comprar una máquina de escribir y dejar de molestar así al vicario, que era quien le pasaba a limpio sus versos. Eladio Belda, administrador del semanario social y agrario El Pueblo de Orihuela, le aconseja comprar una de segunda mano, portátil, de la marca Corona, cuyo precio es de 300 pesetas. Miguel Hernández estrena su máquina de escribir el 20 de marzo de 1931. A partir de entonces, subirá cada mañana al monte, hasta la Cruz de la Muela, con el hatillo al hombro y la máquina de escribir para componer poemas hasta altas horas de la tarde.7​

El 25 de marzo de 1931, con tan solo veinte años, obtuvo el primer y único premio literario de su vida concedido por la Sociedad Artística del Orfeón Ilicitano con un poema de 138 versos llamado Canto a Valencia, bajo el lema Luz…, Pájaros…, Sol… El tema principal del poema era el paisaje y las gentes del litoral levantino, en el que destacaba el mar Mediterráneo, el río Segura y las ciudades de Valencia, Alicante, Murcia y, en mayor medida, Elche. Cuando Hernández recibió la notificación de la consecución del premio, se apresuró a viajar a la ciudad ilicitana creyendo que recibiría un premio económico, pero fue acreedor tan sólo de una escribanía de plata.

Primer viaje a Madrid

Debido a la reputación que logró gracias a las publicaciones en varias revistas y diarios, el 31 de diciembre de 1931 viajó a Madrid, buscando consolidarse en la escena, acompañado de unos pocos poemas y recomendaciones. Introducido por Francisco Martínez Corbalán, las revistas literarias La Gaceta Literaria y Estampa lo ayudaron a buscar empleo, pero el intento no fructificó y se vio obligado a volver a Orihuela el 15 de mayo de 1932. No obstante, dicho viaje tuvo gran importancia, al permitirle conocer de primera mano la obra de la generación del 27, así como la teoría necesaria para la composición de su obra Perito en lunas

Monumento a la fraternidad, en el que destaca la inscripción de una sección de El silbo de la sequía, poema que compone la colección de los silbos de Miguel Hernández. En palabras de Ricardo Gullón: «El silbo de la sequía, otra forma de silencio, la de no otorgar la lluvia, lo que la tierra pide».

Segundo viaje a Madrid
En 1933 se publicó Perito en Lunas, su primer libro. Hernández fue invitado a hacer lecturas de su obra en la Universidad de Cartagena y en el Ateneo de Alicante el 29 de abril de 1933.

Tras aquel prometedor comienzo, marchó a Madrid por segunda vez para obtener trabajo, esa vez con mejor fortuna, pues logró ser nombrado colaborador en las Misiones Pedagógicas. Más tarde le escogió como secretario y redactor de la enciclopedia Los toros su director y principal redactor, José María de Cossío, que se convirtió en su protector y más ferviente sostenedor de su obra. Colaboró además con asiduidad en Revista de Occidente y mantuvo una relación con la pintora Maruja Mallo, que le inspiró parte de los sonetos de El rayo que no cesa.9​ Se presentó a Vicente Aleixandre e hizo amistad con él y con Pablo Neruda; este fue el origen de su breve etapa dentro del surrealismo, con aliento torrencial e inspiración telúrica. Su poesía por entonces se hace más social y manifestó a las claras un compromiso político con los más pobres y desheredados. En diciembre de 1935 murió su fraternal amigo de toda la vida, Ramón Sijé, y Hernández le dedicó su extraordinaria Elegía, que provocó el difícil entusiasmo de Juan Ramón Jiménez en una crónica del diario El Sol.

Al estallar la Guerra Civil, Miguel Hernández estaba en Orihuela. A su amigo José María de Cossío, con el que tenía tanto trato en Espasa-Calpe por la redacción conjunta de la enciclopedia Los Toros, le pide en carta del 25 de agosto que le gestione el poder cobrar la mitad de su sueldo mensual al ser asesinado el padre de su novia, Josefina Manresa, en Elda, por ser guardia civil. Es «enorme desgracia, por equivocación», y dejar a su mujer y a varios hijos, le afirma en esa carta. Hernández se alistó por entonces en el bando republicano. En el verano de 1936 también se afilió al Partido Comunista de España y desde comienzos de 1937 es comisario político militar.10​ Hernández figuró en el 5.º Regimiento, ejerciendo en él de comisario político y pasó a otras unidades en los frentes de la batalla de Teruel, Andalucía y Extremadura. Su actividad de comisario político comunista en el Ejército le valdría la pena capital tras la guerra, luego conmutada. En plena guerra, logró escapar brevemente a Orihuela para casarse el 9 de marzo de 1937 con Josefina Manresa. A los pocos días tuvo que marchar al frente de Jaén. En el verano de 1937 asistió al II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura celebrado en Madrid y Valencia, donde conoció al peruano César Vallejo. Más tarde viajó a la Unión Soviética en representación del gobierno de la República, de donde regresó en octubre para escribir el drama Pastor de la muerte y numerosos poemas recogidos más tarde en su obra El hombre acecha. El 19 de diciembre de 1937 nació su primer hijo, Manuel Ramón, que murió a los pocos meses de nacer, el 19 de octubre de 1938, y a quien dedicó el poema Hijo de la luz y de la sombra y otros recogidos en el Cancionero y romancero de ausencias. El 4 de enero de 1939 nació su segundo hijo, Manuel Miguel, a quien dedicó las famosas Nanas de la cebolla.​ Escribió un nuevo libro: Viento del pueblo. Destinado a la 6ª división, pasó a Madrid.

Prisión y muerte

En abril de 1939, recién concluida la guerra, se había terminado de imprimir en Valencia El hombre acecha. Aún sin encuadernar, una comisión depuradora franquista14​ presidida por el filólogo Joaquín de Entrambasaguas, ordenó la destrucción completa de la edición. Sin embargo, dos ejemplares que se salvaron permitieron reeditar el libro en 1981.

Su gran amigo Cossío se ofreció a acoger al poeta en Tudanca, pero este decidió volver a Orihuela. Pero en Orihuela corría mucho riesgo, por lo que decidió irse a Sevilla pasando por Córdoba, con la intención de cruzar la frontera de Portugal por Huelva. La policía de Salazar, dictador portugués, lo entregó a la Guardia Civil.

Cuando estaba en prisión, su mujer Josefina Manresa le envió una carta en la que mencionaba que sólo tenían pan y cebolla para comer; el poeta compuso en respuesta las Nanas de la cebolla.​ Desde la cárcel de Huelva lo trasladaron a Sevilla y posteriormente penal de la calle Torrijos en Madrid (hoy calle del Conde de Peñalver), de donde, gracias a las gestiones que realizó Pablo Neruda ante un cardenal, salió en libertad inesperadamente, sin ser procesado, en septiembre de 1939, aunque asimismo influyeron las gestiones paralelas de Cossío. Estando preso en la prisión de la calle Torrijos le escribe una dramática tarjeta postal: «Querido primo José María: […] tú puedes ayudarme a salir rápidamente y no debes dejar de hacerlo. No llevaba la documentación necesaria y me detuvieron en Portugal, y me condujeron aquí». Al recto de la postal, sobre la dirección de Cossío, consciente de la extrema gravedad personal de su situación, llega a poner incluso, de su mano: «¡Arriba España!¡Viva Franco!» (reproducción fotográfica de la postal en Ignacio de Cossío, Cossío y los toros. [S.l.], Consejería de Cultura de Cantabria, 2008, entre pp. 232-233). Pero vuelto a Orihuela, fue delatado y detenido y ya en la prisión de la plaza del Conde de Toreno en Madrid, fue juzgado y condenado a muerte en marzo de 1940 por un consejo de guerra presidido por el juez Manuel Martínez Margallo y en el que actuó como secretario el alférez Antonio Luis Baena Tocón.17​ José María de Cossío18​ y otros intelectuales amigos, entre ellos Luis Almarcha Hernández,19​ amigo de la juventud y vicario general de la diócesis de Orihuela (posteriormente obispo de León en 1944), intercedieron por él y se le conmutó la pena de muerte por la de treinta años de cárcel. También entonces influyó mucho la gestión del propio Cossío, que acude al secretario de la Junta Política de FET y de las JONS, Carlos Sentís, y a Rafael Sánchez Mazas, vicesecretario de la misma, pero que tenía relación con el general José Enrique Varela, ministro del Ejército, que en carta le contestó a Sánchez Mazas a mitad de 1940: «Tengo el gusto de participarle que la pena capital que pesaba sobre Don Miguel Hernández Gilabert, por quien se interesa, ha sido conmutada por la inmediata inferior, esperando que este acto de generosidad del Caudillo, obligará al agraciado a seguir una conducta que sea rectificación del pasado» (estos documentos se reproducen fotográficamente en Ignacio de Cossío, op. cit., entre pp. 232-233). Pasó luego a la prisión de Palencia, donde decía que no podía llorar, porque las lágrimas se congelaban por el frío; en septiembre de 1940 y en noviembre, al penal de Ocaña (Toledo). En 1941, fue trasladado al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde compartió celda con Buero Vallejo. Allí enfermó. Padeció primero bronquitis y luego tifus, que se le complicó con tuberculosis. La intervención del pintor Miguel Abad Miró, amigo desde antes de la prisión, fue decisiva20​ para recibir una atención médica especializada del director del Dispensario Antituberculoso de Alicante, Antonio Barbero Carnicero, quien pudo mejorar la situación del poeta21​ con dos intervenciones, pero desgraciadamente el permiso de traslado al Hospital Antituberculoso «Porta Coeli» de la provincia de Valencia llegó demasiado tarde.22​ Falleció en la enfermería de la prisión alicantina a las 5:32 de la mañana del 28 de marzo de 1942, con tan sólo treinta y un años de edad. Se cuenta que no pudieron cerrarle los ojos, hecho sobre el que su amigo Vicente Aleixandre compuso un poema.23​ Abad Miró formó parte del reducido séquito fúnebre que, con la viuda, acompañó los restos mortales del poeta hasta el cementerio y corrió con los gastos del enterramiento.24​Fue enterrado el 30 de marzo, en el nicho número mil nueve del cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante.

Tumba de Miguel Hernández en el cementerio de Alicante, España

Póstumamente

Sus restos fueron exhumados en 1984 debido a la muerte de su hijo Manuel Miguel Hernández Manresa el mismo año. Aquella exhumación causó gran revuelo entre un grupo reducido de seguidores de Hernández, que se agolparon el día del entierro del hijo, llegando a besar su calavera o intentar robar un hueso. El ataúd fue preservado para exponerlo en la Casa-Museo de Miguel Hernández de Orihuela.25​

En diciembre de 1986, los restos de ambos fueron trasladados a un terreno cedido por el Ayuntamiento de Alicante ubicado en el mismo cementerio y en febrero de 1987 fue enterrada junto a ellos la que fuera esposa de Miguel Hernández, Josefina Manresa.26​

La fundación que lleva el nombre del poeta se creó el 13 de julio de 1994, para preservar y difundir el patrimonio y memoria del poeta. Además de sus sucesores la conformaron la Generalitat Valenciana, la Diputación Provincial de Alicante, los Ayuntamientos de Alicante, Elche y Orihuela. Posteriormente, al ayuntamiento de Elche le sustituyó el Ayuntamiento de Cox, y se le sumó Caja Mediterráneo, y las universidades de Alicante y la universidad Miguel Hernández.27​

En febrero de 2011, la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo de España denegó la posibilidad de un recurso extraordinario de revisión de la condena solicitado por la familia, al considerar que la misma fue impuesta por motivos ideológicos o políticos y que ya quedó anulada con la ley de Memoria Histórica aprobada durante el Gobierno de J. L. Rodríguez Zapatero, que declaró este tipo de condenas como radicalmente injustas e ilegítimas.28​

En 2018, coincidiendo con la conmemoración de los setenta y cinco años de la muerte de poeta, se celebraron varias actividades. Entre otras la celebración en Orihuela, Alicante y Elche del IV Congreso Internacional “Miguel Hernández, poeta del mundo” los días 15, 16, 17 y 18 de noviembre. El segundo eje temático del congreso aborda la obra de Miguel Hernández en otros idiomas. Así como una exposición para dar a conocer la experiencia vivida por el poeta en la cárcel de Alicante.29​30​

En junio de 2019 la Universidad de Alicante, a solicitud del hijo de Antonio Luis Baena Tocón, que se basaba en la Ley de Protección de Datos, borró de sus archivos digitales las referencias que el profesor Juan Antonio Ríos Carratalá había incluido en algunos de sus artículos referidos a la actuación de Baena Tocón como secretario judicial en los juicios contra el poeta.31​ ​ Rápidamente se generó un efecto Streisand, convirtiendo el nombre de Baena Tocón en trending topic.32​

Busto de Miguel Hernández en el Paseo de los Poetas, El Rosedal, Buenos Aires.

Obra literaria

Poesía

Perito en lunas, Murcia, La Verdad, 1933 (Prólogo de Ramón Sijé).
El rayo que no cesa, Madrid, Héroe, 1936.
Viento del pueblo, Valencia, Socorro Rojo Internacional, 1937 (Prólogo de Tomás Navarro Tomás).
Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941), Buenos Aires, Lautaro, 1958 (Prólogo de Elvio Romero).
El hombre acecha (1937-1938), Diputación de Santander, Cantabria, 1981. Primera edición secuestrada en imprenta en 1939 y nunca publicada.
Nanas de la cebolla, 1939
Elegía (1910-1942)

Teatro

Quien te ha visto y quien te ve y sombra de lo que eras, 1933.
El torero más valiente, 1934.
Los hijos de la piedra, 1935.
El labrador de más aire, Madrid – Valencia, Nuestro Pueblo, 1937.
Teatro en la guerra, 1937.

Antologías

Seis poemas inéditos y nueve más, Alicante, Col. Ifach, 1951.
Obra escogida, Madrid, Aguilar, 1952 (incluye poemas inéditos).
Antología, Buenos Aires, Losada, 1960 (selec. y prólogo de María de Gracia Ifach. Incluye poemas inéditos).
Obras completas, Buenos Aires, Losada, 1960 (ordenada por E. Romero. Prólogo de Mª de Gracia Ifach).
Obra poética completa, Madrid, Zero, 1979 (introducción, estudio y notas de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia).
24 sonetos inéditos, Alicante, Instituto de estudios Juan Gil-Albert, 1986 (edición de José Carlos Rovira).
Antología poética, ed. crítica de Agustín Sánchez Vidal, Barcelona, Vicens-Vives, 1993.
Antología poética, ed. crítica de José Luis Ferris, Madrid, Espasa-Calpe, 2000.
Antología poética comentada, ed. de Francisco Esteve y Jesucristo Riquelme, Madrid, Ediciones de la Torre, 2002.
Obra completa de Miguel Hernández. 2 vols., S.L.U. Espasa Libros, Madrid, 2010.
Miguel Hernandez y los mandones de la muerte. Madrid, Unión de Bibliófilos Taurinos, 2014. José María Balcells Domenech (edit. lit., reunión de su producción poética taurina, incluye inéditos).
La obra completa de Miguel Hernández, ed. crítica de Jesucristo Riquelme, Madrid: EDAF, 2017 (con numerosas correcciones e inéditos).

Menciones y condecoraciones

Hijo predilecto de la provincia de Alicante
Hijo adoptivo de la ciudad de Murcia

Poemas musicalizados

Homenaje flamenco a Miguel Hernández por Enrique Morente, Hispavox, 1971.
Miguel Hernández por Joan Manuel Serrat, Zafiro/Novola, 1972.
Homenaje a Miguel Hernández por Adolfo Celdrán, Movieplay-Fonomusic, 1976.
Elegía incluida en el álbum de 1976 Libertad sin Ira del grupo andaluz Jarcha.
Hijo de la luz y de la sombra, por Joan Manuel Serrat, Sony Music, 2010.37​
Hoy converso con Miguel, Nach. Canción homenaje al centenario del nacimiento del poeta.38​
Vientos del Pueblo por Ebri Knight, Maldito Records, 2018.

En la ficción
En 2002 se estrenó en La 1 de RTVE la miniserie biográfica Viento del pueblo. Miguel Hernández, dirigida por José Ramón Larraz y protagonizada por Liberto Rabal, en el papel de Hernández, y Silvia Abascal, como Josefina Manresa.

15 de octubre de 1844 Nace el filósofo y escritor alemán Friederich Wilheim Nietzsche

Friedrich Nietzsche nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, un pequeño pueblo de Sajonia-Anhalt, cerca de Leipzig. Su nombre proviene del rey Federico Guillermo IV de Prusia, en cuyo cuadragésimo noveno cumpleaños nació. Sus padres fueron Carl Ludwig Nietzsche (1813-1849), pastor luterano y preceptor privado en el ducado alemán de Sajonia-Altenburgo en Turingia, y Franziska Oehler (1826-1897). Su hermana Elisabeth Förster-Nietzsche nació en 1846, seguida por su hermano Ludwig Joseph en 1848. Tras la muerte de su padre en 1849 y del hermano menor en 1850, la familia se trasladó a Naumburgo, donde vivió con su abuela materna y las hermanas solteras del padre bajo la protección de Bemhard Dächsel, un magistrado local. Durante este tiempo el joven Nietzsche asistió a un colegio de niños para luego trasladarse al instituto del candidato Weber, una academia privada, donde se hizo amigo de Gustav Krug y Wilhelm Pinder, dos estudiantes pertenecientes a familias acomodadas.4Continue reading «15 de octubre de 1844 Nace el filósofo y escritor alemán Friederich Wilheim Nietzsche»

El 12 de octubre de 1812 las Cortes de Cádiz deciden acabar con el VOTO DE SANTIAGO

Empecemos por la batalla de Clavijo

“La batalla de Clavijo del año 844 no existió. Fue una mentira perfectamente armada, para organizar uno de los negocios más lucrativos que ha registrado esta España nuestra. El guión de esa batalla se escribió tres siglos después de que supuestamente se hubiera producido, y se hizo para dar un contexto a otro invento: el mito de Santiago Matamoros”

“Un impuesto por toda la cara que se inventó la Iglesia, dijo que eso había que pagarlo y se empezó a pagar. Sin más discusión. Esa batalla se había ganado gracias a Santiago Matamoros y punto pelota, y a partir de ahí, “Santiago y cierra España””

Santiago Matamoros, un mito creado en la batalla de Clavijo. Continue reading «El 12 de octubre de 1812 las Cortes de Cádiz deciden acabar con el VOTO DE SANTIAGO»

SORRY, WE MISSED YOU (LO SIENTO, TE EXTRAÑAMOS) RECIENTE ESTRENO DE KEN LOACH

Sinopsis: Ricky (Kris Hitchen) y su familia han estado peleando para salir adelante económicamente desde la crisis de 2008. Un día se presenta una nueva oportunidad cuando aparece una brillante furgoneta antigua, ofreciendo a la familia la posibilidad de crear su propio negocio. Sin embargo, la tarea no será fácil, especialmente debido al trabajo de su mujer (Debbie Honeywood) como cuidadora. Aunque los lazos de la familia son muy fuertes, pronto aparecerán las primeras fisuras… (FILMAFFINITY)

Nota de prensa de la Asamblea de Leganés por la República

Este mes de noviembre la Asamblea de Leganés, comenzamos un nuevo de ciclo de charlas , en este mes queremos abrir el debate de la transición, para ello presentaremos el dia 12 de noviembre en el Jose Saramago a las 19.00 horas, el libro de Luis Quiñones”CRÓNICA DEL ULTIMO INVIERNO”.

“Crónica del último invierno” viaja hasta los acontecimientos más importantes de nuestra reciente historia. A partir de tres voces, se va tejiendo una novela en que el género policiaco se desdobla para convertirse en narración periodística y evocación poética, en la que los olvidados de los procesos históricos se rebelan contra el destino silencioso que impone la verdad oficial.

La historia es la de un joven de barrio desaparece sin dejar rastro en enero de 1977. Cuarenta años después, la única pista que puede arrojar luz sobre su caso llega hasta un periodista jubilado que decide investigarlo. El resultado de sus pesquisas será la crónica que reconstruye la turbia biografía del muchacho, pero también los trágicos sucesos de aquel enero y cómo el proceso de la Transición fue cambiando la anatomía de una ciudad como Madrid. Mientras tanto, desde el extrarradio, un escritor elabora el relato de su vida a partir de sus propios recuerdos y de un tiempo anterior al suyo en el que se fragua nuestro presente incierto.

El 19 de noviembre también se presentará el documental La Transición Española de Nacho Alcalde y a finales de mes tenemos previsto una charla coloquio con personajes que vivieron la transición en vivo.

 

 

Fuente: TeleLeganés

Centro Cultural José Saramago proyección del documental Los Labios Apretados

Hoy día a las 11:30 en el Centro Cultural José Saramago proyección del documental Los Labios Apretados con la presencia de Sergio Montero, director del mismo.

«Los Labios Apretados» es un largometraje documental de investigación sobre la Revolución de Octubre de 1.934 en España. Este acontecimiento poco conocido en la historia social es el comienzo de un trayecto a través de la memoria colectiva.

En 2005, Sergio, el hijo de un minero asturiano emprende un viaje a Buenos Aires sin saber que, en paralelo, inicia otro viaje: el de la memoria. Allí descubre un acontecimiento histórico de talla mundial que ocurrió al lado de su casa. Y en ninguna clase de Historia le habían contado nada…

El joven navega a ambos lados del océano persiguiendo la estela de la revolución; que si bien escuchó nombrar alguna vez a los ancianos de su pueblo natal, desconoce por completo.

Aguafuertes asturianas escritas desde Oviedo por Roberto Artl.

La tortura de Manuel Otero.

Dinamita para el parque San Francisco ( Oviedo). Rostro de Ramón González Peña. Revista Tiempos Nuevos.

El programa Pieces de RTPA emitía el 5 de enero esta entrevista con Sergio Montero, director del documental Los Labios Apretados.

Gepostet von Evaristo Gomez Alegria am Mittwoch, 10. Januar 2018

El pasado día 21 de noviembre el informativo de televisión española en Asturias emitió lo que les dejo a continuación acerca de nuestro documental Los Labios Apretados.

Gepostet von Evaristo Gomez Alegria am Donnerstag, 30. November 2017

Los Labios Apretados trailer oficial

En 2005, Sergio, el hijo de un minero asturiano emprende un viaje a Buenos Aires sin saber que, en paralelo, inicia otro viaje: el de la memoria. Allí descubre un acontecimiento histórico de talla mundial que ocurrió al lado de su casa. Y en ninguna clase de Historia le habían contado nada…El joven navega a ambos lados del océano persiguiendo la estela de aquella revolución; que si bien escuchó nombrar alguna vez a los ancianos de su pueblo natal, desconoce por completo.

Gepostet von Los Labios Apretados am Dienstag, 16. Oktober 2018

NO TE LO PUEDES PERDER!!

Asturies 1934, el sangriento laboratorio de una guerra colonial en suelo europeo

Cerca de 2.000 asturianos y asturianas perdieron la vida en la represión de la fallida revolución de octubre, de la que este mes se cumplen 85 años. Las brutalidad de la guerra colonial, importada a la península por los militares curtidos en Marruecos, trataría a la clase obrera asturiana con la misma violencia que a las poblaciones norteafricanas rebeldes. Sería el ensayo de la guerra total practicada a partir de 1936 por el Ejército sublevado.

 

La represión al movimiento obrero asturiano después del fracaso de la huelga revolucionaria de octubre de 1934, va a anunciar un nuevo tiempo de brutalización de la vida política española, que tendrá su culminación en la Guerra Civil. La presencia de militares africanistas tanto al mando de la represión de la Comuna Asturiana como del bando sublevado en julio de 1936, empezando por el propio Francisco Franco o el general Yagüe, responsable de la matanza de la plaza de toros de Badajoz, no va a ser casual.

La guerra de Marruecos va a ser el laboratorio de un nuevo tipo de campaña militar, a sangre y fuego, casa por casa, caracterizado por la ausencia de reglas y la completa deshumanización no solo del enemigo armado, sino también de sus familias y de su comunidad. El papel jugado por el racismo en la deshumanización de las poblaciones colonizadas lo va a jugar el anticomunismo en la represión a la clase obrera asturiana y en el proceso de limpieza política que los militares sublevados van a impulsar a partir de julio de 1936.

Hannah Arendt y la guerra colonial como laboratorio del totalitarismo

Tanto en su monumental obra de 1951, Los orígenes del totalitarismo, como en sus posteriores escritos sobre el Estado totalitario, la filósofa alemana Hannah Arendt señala las inquietantes continuidades existentes entre el colonialismo europeo y los totalitarismos del siglo XX. Arendt nos recuerda, por ejemplo, que el campo de concentración, el gran símbolo del totalitarismo, fue sistemáticamente utilizado por los británicos en Sudáfrica durante la llamada Guerra de los Boéres, para recluir y castigar a la población civil que daba apoyo a los colonos de origen holandés que se oponían a la nueva dominación anglosajona.

Frente a la exitosa guerra de guerrillas practicada por los granjeros Boéres, el Imperio Británico respondería con una política de tierra quemada que dejaría sin alimentos ni soporte en el terreno a los resistentes, además de tomar como rehenes a sus familias: destrucción de granjas, pueblos y cosechas, confiscación de ganado, envenenamiento de pozos de agua y creación de campos de concentración para limpiar el territorio. Casi 50.000 personas, en su mayoría menores de 16 años, murieron en ellos a causa de la escasez de alimentos, la falta de asistencia médica y las malas condiciones de vida en los campos en los que el ejército británico recluía a las familias de los granjeros rebeldes y a sus sirvientes negros.

Efectos de los bombardeos en Uviéu, en 1934.

Según esta tesis, de algún modo la brutalidad ensayada por el imperialismo europeo en las guerras coloniales desembocaría finalmente en los horrores del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. No estamos hablando solo el campo de concentración, probablemente inventado por el general español Valeriano Weyler en la guerra de Cuba, escasos años antes de la Guerra de los Boéres. El bombardeo desde aviones sobre población civil, tan común en las guerra contemporánea y apenas practicado en la Primera Guerra Mundial, sería inventado y sistemáticamente utilizado por España e Italia en el transcurso de sus aventuras coloniales en el norte de África.

En los saqueos de casas y de tiendas, palizas y fusilamientos que van a acompañar la toma de la capital asturiana por el Ejército, los mercenarios de origen norteafricano van a distinguirse por una violencia y crueldad desconocida inusual

El historiador José Manuel Moreno-Aurioles explica que el bombardeo aéreo moderno nació en 1911, durante la guerra de Libia, cuando “al aviador Giulio Gavotti se le ocurrió la idea de dejar caer bombas durante un vuelo de reconocimiento sobre las posiciones enemigas”. En 1913 esta técnica, ya perfeccionada, sería ampliamente utilizada por el ejército español durante la Guerra de Marruecos, hasta el punto de ser rebautizada como el llamado vuelo a la española. El objetivo ya no era solo atacar posiciones militares enemigas, sino también castigar, desmoralizar y aterrorizar a las poblaciones civiles, acusadas de dar apoyo a los combatientes armados.

Entre 1924 y 1925, tras la humillante derrota militar en Annual, el ejército español bombardearía con gas mostaza diversos pueblos del valle del Rif. Las armas químicas, empleadas en la Primera Guerra Mundial contra soldados enemigos en el campo de batalla, serían ahora rociadas sobre campos de cultivo, para envenenar las cosechas y matar de hambre a las poblaciones rifeñas, así como sobre zocos y otras aglomeraciones de multitudes desarmadas.

España no sería el único país en hacer uso de las armas químicas contra poblaciones civiles consideradas colectívamente culpables de rebelión. Italia en Etipoía y Gran Bretaña en Irak también emplearían esta tecnología en unas guerras coloniales sin las reservas éticas y morales que aún se conservaba en la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial.

Octubre de 1934: Asturies ocupada por el ejército colonial

En octubre de 1934 las derechas republicanas, apoyadas por la Confederación de Derechas Autónomas, se enfrentarían a una huelga general revolucionaria que fracasaría en toda España. Sin embargo, en Asturies y el norte de León, donde el movimiento era más fuerte, estaba mejor organizado y contaba con el apoyo del poderoso sindicato minero, la convocatoria se transformaría en una insurrección armada. Durante dos semanas la República perdería el control de la región y tendría que enviar al Ejército para aplastar la llamada Comuna Asturiana, dirigida por un Comité Revolucionario que integraba a socialistas, comunistas y anarquistas.

Manifestación de los huérfanos de la revolución de 1934.

Temiendo que los soldados del servicio militar o movilizados para la ocasión pudieran amotinarse y ponerse del lado de los revolucionarios, el Gobierno enviaría a Asturies al Ejército de Marruecos, formado por profesionales, muchos de ellos norteafricanos, acostumbrados a una guerra sin reglas, sin ninguna empatía por los obreros a los que iban a combatir. Los mandos del Tercio y de la Legión partían de una hipótesis típicamente colonialista, pero trasplantada a suelo europeo: el triunfo de la insurrección no se había debido solo a los combatientes armados, sino también al apoyo de las familias, y en general de toda la comunidad. Por ello, toda ella debía ser castigada, portara o no armas. Eliminar la barrera entre milicianos y civiles suponía elevar el nivel de la represión conocida hasta entonces en la lucha contra el movimiento obrero.

La decisión gubernamental de poner a Francisco Franco, un militar africanista con fama de duro e implacable, al mando de las operaciones militares, sería controvertida incluso en el seno de las derechas, que ostentaban el gobierno republicano desde noviembre de 1933. Finalmente se impondría la posición de los partidarios de un castigo ejemplar al movimiento revolucionario. Franco, que ya había reprimido la gran huelga general de 1917 en Asturies, dirigiría desde Madrid las operaciones militares, y los generales Yagüe y López Ochoa se encargarían de las operaciones sobre el terreno.

Tal y como señala el historiador Paul Preston, el Ejército africano desplegó contra los revolucionarios asturianos “una brutalidad similar a sus prácticas habituales al arrasar aldeas marroquiés” e infringir castigos colectivos a la población civil. El bombardeo sobre poblaciones, apenas conocido en Europa hasta entonces y que en la Guerra Civil va a tener dramáticos episodios en Gernika, Madrid o Barcelona, será ensayado sobre las cuencas mineras asturianas, epicentro del movimiento revolucionario, para aterrorizar y desmoralizar a los resistentes. Como explica el viajero belga Mathieu Corman en su diario de viaje por Asturies, el Ejército arrojaría las bombas no solo sobre las posiciones de los milicianos, sino también sobre los pueblos mineros, sabiendo que estos “habían sido abandonados por los hombres, que habían salido a combatir en el frente”, pero con otro objetivo: destruir “la moral de los combatientes revolucionarios”, que se daban cuenta “de que la vida de los suyos estaba tan cruelmente expuesta”.

El General López Ochoa

Tras las bombas llegaría el lanzamiento por los aviones militares de octavillas informando sobre el fracaso de la huelga en el resto de España e instando a los “rebeldes de Asturias” a deponer las armas y entregarse, so pena de sufrir nuevos castigos “hasta destruiros, sin tregua ni perdón”. En los barrios obreros y de la periferia de Uviéu, como Pumarín y La Tenderina, y en las zonas rurales del concejo, como Villafría y la falda del monte Naranco, el ejército colonial va a matar de forma indiscriminada a más de 60 vecinos acusados de haber apoyado el movimiento revolucionario. En los saqueos de casas y de tiendas, palizas y fusilamientos que van a acompañar la toma de la capital asturiana por el Ejército, los mercenarios de origen norteafricano van a distinguirse por una violencia y crueldad desconocida inusual.

Los ecos del baño de sangre causado por estos en Uviéu va a llegar hasta unas fuerzas revolucionarias desmoralizadas y en retirada hacia las cuencas mineras. Cuando el comité revolucionario de la batalla definitivamente por perdida y el líder socialista Belarmino Tomás negoció la rendición con el general López Ochoa, Tomás puso precisamente como una de las condiciones que no sean las tropas moras las primeras en entrar en las cuencas mineras. Una condición que Ochoa va a respetar, pero que no va a ser suficiente para impedir la ola represiva de los meses siguientes a la “pacificación” de Asturies.

‘Fake News’ y represión en una Asturies ocupada

Los episodios de violencia indiscriminada no concluirían con la derrota del movimiento huelguístico de octubre. Es más, se intensificarán a finales de mes, cuando la Comuna de Asturies ya es solo un recuerdo. A la ocupación militar de Asturies por 15.000 soldados y 3.000 guardias civiles, de asalto y carabineros, le seguirán días de plomo marcados por la llegada el 1 de noviembre de 1934, procedente de Marruecos, del oficial de la Guardia Civil Lisardo Doval, para tomar posesión del cargo de delegado especial del gobierno para el restablecimiento del orden público en las provincias de Asturies y León. Doval ejercerá esta responsabilidad durante tan solo un mes, lo suficiente intenso como para dejar un recuerdo imborrable tanto entre las clases trabajadoras de la región, como entre la burguesía asturiana, que le convertirá en su particular héroe libertador.

Bajo el pretexto de apresar a los dirigentes del movimiento revolucionario y de localizar tanto los arsenales de armas como el dinero robado de la delegación del Banco de España en Uviéu, se generalizará la tortura de prisioneros en cárceles y comisarías. También se producirían saqueos de las Casas del Pueblo y ateneos obreros, clausurados por orden gubernamental, quema de libros y represalias y humillaciones públicas contra familiares de los líderes revolucionarios, como Purificación Tomás, hija del principal dirigente socialista, que será obligada a recorrer descalza las calles de Sama, Llangréu durante horas bajo una torrencial lluvia. Además, las fuerzas armadas se tomarán su propia venganza por los 300 militares y guardias caídos en los combates de octubre.

Franco, director desde Madrid de la campaña en Asturies, con el presidente de la República Niceto Alcalá Zamora.

Aunque no será el único caso de una ejecución sin juicio previo, tendrá una especial repercusión la historia de los llamados “Martires de Carbayín”. La matanza Carbayín escandalizará al propio general López Ochoa y anticipará los “paseos” de la Guerra Civil: 24 hombres de la cuenca minera del Nalón detenidos arbitrariamente por soldados y guardias civiles, dos de ellos incluso simpatizantes de las derechas, trasladados de noche en camión a un monte cercano para ser salvajemente apuñalados, mutilados, torturados y fusilados, antes de ser arrojados a una fosa común.

Con la prensa obrera clausurada, las garantías constitucionales suspendidas y buena parte de las izquierdas en prisión, las derechas no van a encontrar apenas oposición a su relato

La prensa conservadora regional y nacional jugará un papel clave no solo en silenciar estos excesos, sino también en legitimar la represión oficial, gubernamental. Todo tipo de exageraciones y mentiras acerca de sacerdotes degollados por los revolucionarios, así como otras invenciones sobre supuestos crímenes sádicos cometidos durante la revolución, fundamentalmente contra religiosos, van a ser amplificados profusamente por los medios derechistas, creando con ello un estado de ánimo favorable a la mano dura y la aplicación de medidas de excepcionalidad.

Hay que “barrer todo lo que sea antipatria, extranjerismo, doctrina exótica”, escribiría en 1934 el diputado monárquico Honorio Maura en las páginas del ABC. La deshumanización y la desnacionalización de los revolucionarios, presentados como seres sedientos de sangre, miembros de un complot bolchevique y traidores a su patria, anticipará el nacimiento del concepto de la Anti-España, fundamental a partir de 1936 para justificar el proceso de limpieza política en la España en manos de los golpistas. Al enemigo interior se le podía destruir con la misma falta de compasión que a un invasor o un pueblo colonizado. Una parte de la clase obrera, envenenada por las “doctrinas exóticas” y al servicio de Moscú, se había convertido de algún modo en extranjera a los ojos de las derechas.

El líder socialista y dirigente de la revolución de octubre de 1934, Belarmino Tomás.

Con la prensa obrera clausurada, las garantías constitucionales suspendidas y buena parte de las izquierdas en prisión, las derechas no van a encontrar apenas oposición a su relato hasta que algunos periodistas progresistas españoles y la presión internacional de diputados laboristas y socialistas franceses comience a airear los excesos represivos cometidos en Asturies. Serán también algunas voces poco sospechosas de complicidad con los revolucionarios, como la del general López Ochoa, las que contribuyan a desmentir las exageraciones de la prensa conservadora: “Las historias de atrocidades cometidas por los revolucionarios en Asturias son producto de una campaña baja y exagerada. Condeno los acontecimientos de Asturias de todo corazón, pero he de condenar también la campaña de que son objeto. Los revolucionarios mataron a cuantos se les resistieron, pero como regla general respetaron la vida de sus prisioneros”.

También la diputada Clara Campoamor, republicana liberal, opuesta al movimiento revolucionario de octubre de 1934, desmentirá tras un viaje oficial a Asturies como parlamentaria, los supuestos actos de sadismo de los revolucionarios: “No conozco otro caso de represión por parte de los revolucionarios que unos fusilamientos en Turón. No ha habido más crueldades que aquellas que pueden llamarse de guerra. Casi todos los actos de salvajismo están sólo en la imaginación morbosa de algunas personas”.

El 8 de diciembre de 1934 concluía el periodo de Lisardo Doval como delegado gubernamental para la pacificación de Asturies y León. El Gobierno de Lerroux ordenaba su regreso a Tetuán y le ascendía a jefe de seguridad de las posesiones coloniales españolas en Marruecos. En su discurso de despedida de la región asturiana, donde sería homenajeado por la burguesía local en un acto celebrado en Uviéu, se le atribuye esta elocuente frase: “Es lo mismo. Asturias…. Marruecos… No cambia más que el paisaje”.

Fuente: El Salto Diario