15 de octubre de 1844 Nace el filósofo y escritor alemán Friederich Wilheim Nietzsche

Friedrich Nietzsche nació el 15 de octubre de 1844 en Röcken, un pequeño pueblo de Sajonia-Anhalt, cerca de Leipzig. Su nombre proviene del rey Federico Guillermo IV de Prusia, en cuyo cuadragésimo noveno cumpleaños nació. Sus padres fueron Carl Ludwig Nietzsche (1813-1849), pastor luterano y preceptor privado en el ducado alemán de Sajonia-Altenburgo en Turingia, y Franziska Oehler (1826-1897). Su hermana Elisabeth Förster-Nietzsche nació en 1846, seguida por su hermano Ludwig Joseph en 1848. Tras la muerte de su padre en 1849 y del hermano menor en 1850, la familia se trasladó a Naumburgo, donde vivió con su abuela materna y las hermanas solteras del padre bajo la protección de Bemhard Dächsel, un magistrado local. Durante este tiempo el joven Nietzsche asistió a un colegio de niños para luego trasladarse al instituto del candidato Weber, una academia privada, donde se hizo amigo de Gustav Krug y Wilhelm Pinder, dos estudiantes pertenecientes a familias acomodadas.4Continue reading «15 de octubre de 1844 Nace el filósofo y escritor alemán Friederich Wilheim Nietzsche»

El 12 de octubre de 1812 las Cortes de Cádiz deciden acabar con el VOTO DE SANTIAGO

Empecemos por la batalla de Clavijo

“La batalla de Clavijo del año 844 no existió. Fue una mentira perfectamente armada, para organizar uno de los negocios más lucrativos que ha registrado esta España nuestra. El guión de esa batalla se escribió tres siglos después de que supuestamente se hubiera producido, y se hizo para dar un contexto a otro invento: el mito de Santiago Matamoros”

“Un impuesto por toda la cara que se inventó la Iglesia, dijo que eso había que pagarlo y se empezó a pagar. Sin más discusión. Esa batalla se había ganado gracias a Santiago Matamoros y punto pelota, y a partir de ahí, “Santiago y cierra España””

Santiago Matamoros, un mito creado en la batalla de Clavijo. Continue reading «El 12 de octubre de 1812 las Cortes de Cádiz deciden acabar con el VOTO DE SANTIAGO»

SORRY, WE MISSED YOU (LO SIENTO, TE EXTRAÑAMOS) RECIENTE ESTRENO DE KEN LOACH

Sinopsis: Ricky (Kris Hitchen) y su familia han estado peleando para salir adelante económicamente desde la crisis de 2008. Un día se presenta una nueva oportunidad cuando aparece una brillante furgoneta antigua, ofreciendo a la familia la posibilidad de crear su propio negocio. Sin embargo, la tarea no será fácil, especialmente debido al trabajo de su mujer (Debbie Honeywood) como cuidadora. Aunque los lazos de la familia son muy fuertes, pronto aparecerán las primeras fisuras… (FILMAFFINITY)

Nota de prensa de la Asamblea de Leganés por la República

Este mes de noviembre la Asamblea de Leganés, comenzamos un nuevo de ciclo de charlas , en este mes queremos abrir el debate de la transición, para ello presentaremos el dia 12 de noviembre en el Jose Saramago a las 19.00 horas, el libro de Luis Quiñones”CRÓNICA DEL ULTIMO INVIERNO”.

“Crónica del último invierno” viaja hasta los acontecimientos más importantes de nuestra reciente historia. A partir de tres voces, se va tejiendo una novela en que el género policiaco se desdobla para convertirse en narración periodística y evocación poética, en la que los olvidados de los procesos históricos se rebelan contra el destino silencioso que impone la verdad oficial.

La historia es la de un joven de barrio desaparece sin dejar rastro en enero de 1977. Cuarenta años después, la única pista que puede arrojar luz sobre su caso llega hasta un periodista jubilado que decide investigarlo. El resultado de sus pesquisas será la crónica que reconstruye la turbia biografía del muchacho, pero también los trágicos sucesos de aquel enero y cómo el proceso de la Transición fue cambiando la anatomía de una ciudad como Madrid. Mientras tanto, desde el extrarradio, un escritor elabora el relato de su vida a partir de sus propios recuerdos y de un tiempo anterior al suyo en el que se fragua nuestro presente incierto.

El 19 de noviembre también se presentará el documental La Transición Española de Nacho Alcalde y a finales de mes tenemos previsto una charla coloquio con personajes que vivieron la transición en vivo.

 

 

Fuente: TeleLeganés

Centro Cultural José Saramago proyección del documental Los Labios Apretados

Hoy día a las 11:30 en el Centro Cultural José Saramago proyección del documental Los Labios Apretados con la presencia de Sergio Montero, director del mismo.

«Los Labios Apretados» es un largometraje documental de investigación sobre la Revolución de Octubre de 1.934 en España. Este acontecimiento poco conocido en la historia social es el comienzo de un trayecto a través de la memoria colectiva.

En 2005, Sergio, el hijo de un minero asturiano emprende un viaje a Buenos Aires sin saber que, en paralelo, inicia otro viaje: el de la memoria. Allí descubre un acontecimiento histórico de talla mundial que ocurrió al lado de su casa. Y en ninguna clase de Historia le habían contado nada…

El joven navega a ambos lados del océano persiguiendo la estela de la revolución; que si bien escuchó nombrar alguna vez a los ancianos de su pueblo natal, desconoce por completo.

Aguafuertes asturianas escritas desde Oviedo por Roberto Artl.

La tortura de Manuel Otero.

Dinamita para el parque San Francisco ( Oviedo). Rostro de Ramón González Peña. Revista Tiempos Nuevos.

El programa Pieces de RTPA emitía el 5 de enero esta entrevista con Sergio Montero, director del documental Los Labios Apretados.

Gepostet von Evaristo Gomez Alegria am Mittwoch, 10. Januar 2018

El pasado día 21 de noviembre el informativo de televisión española en Asturias emitió lo que les dejo a continuación acerca de nuestro documental Los Labios Apretados.

Gepostet von Evaristo Gomez Alegria am Donnerstag, 30. November 2017

Los Labios Apretados trailer oficial

En 2005, Sergio, el hijo de un minero asturiano emprende un viaje a Buenos Aires sin saber que, en paralelo, inicia otro viaje: el de la memoria. Allí descubre un acontecimiento histórico de talla mundial que ocurrió al lado de su casa. Y en ninguna clase de Historia le habían contado nada…El joven navega a ambos lados del océano persiguiendo la estela de aquella revolución; que si bien escuchó nombrar alguna vez a los ancianos de su pueblo natal, desconoce por completo.

Gepostet von Los Labios Apretados am Dienstag, 16. Oktober 2018

NO TE LO PUEDES PERDER!!

Asturies 1934, el sangriento laboratorio de una guerra colonial en suelo europeo

Cerca de 2.000 asturianos y asturianas perdieron la vida en la represión de la fallida revolución de octubre, de la que este mes se cumplen 85 años. Las brutalidad de la guerra colonial, importada a la península por los militares curtidos en Marruecos, trataría a la clase obrera asturiana con la misma violencia que a las poblaciones norteafricanas rebeldes. Sería el ensayo de la guerra total practicada a partir de 1936 por el Ejército sublevado.

 

La represión al movimiento obrero asturiano después del fracaso de la huelga revolucionaria de octubre de 1934, va a anunciar un nuevo tiempo de brutalización de la vida política española, que tendrá su culminación en la Guerra Civil. La presencia de militares africanistas tanto al mando de la represión de la Comuna Asturiana como del bando sublevado en julio de 1936, empezando por el propio Francisco Franco o el general Yagüe, responsable de la matanza de la plaza de toros de Badajoz, no va a ser casual.

La guerra de Marruecos va a ser el laboratorio de un nuevo tipo de campaña militar, a sangre y fuego, casa por casa, caracterizado por la ausencia de reglas y la completa deshumanización no solo del enemigo armado, sino también de sus familias y de su comunidad. El papel jugado por el racismo en la deshumanización de las poblaciones colonizadas lo va a jugar el anticomunismo en la represión a la clase obrera asturiana y en el proceso de limpieza política que los militares sublevados van a impulsar a partir de julio de 1936.

Hannah Arendt y la guerra colonial como laboratorio del totalitarismo

Tanto en su monumental obra de 1951, Los orígenes del totalitarismo, como en sus posteriores escritos sobre el Estado totalitario, la filósofa alemana Hannah Arendt señala las inquietantes continuidades existentes entre el colonialismo europeo y los totalitarismos del siglo XX. Arendt nos recuerda, por ejemplo, que el campo de concentración, el gran símbolo del totalitarismo, fue sistemáticamente utilizado por los británicos en Sudáfrica durante la llamada Guerra de los Boéres, para recluir y castigar a la población civil que daba apoyo a los colonos de origen holandés que se oponían a la nueva dominación anglosajona.

Frente a la exitosa guerra de guerrillas practicada por los granjeros Boéres, el Imperio Británico respondería con una política de tierra quemada que dejaría sin alimentos ni soporte en el terreno a los resistentes, además de tomar como rehenes a sus familias: destrucción de granjas, pueblos y cosechas, confiscación de ganado, envenenamiento de pozos de agua y creación de campos de concentración para limpiar el territorio. Casi 50.000 personas, en su mayoría menores de 16 años, murieron en ellos a causa de la escasez de alimentos, la falta de asistencia médica y las malas condiciones de vida en los campos en los que el ejército británico recluía a las familias de los granjeros rebeldes y a sus sirvientes negros.

Efectos de los bombardeos en Uviéu, en 1934.

Según esta tesis, de algún modo la brutalidad ensayada por el imperialismo europeo en las guerras coloniales desembocaría finalmente en los horrores del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. No estamos hablando solo el campo de concentración, probablemente inventado por el general español Valeriano Weyler en la guerra de Cuba, escasos años antes de la Guerra de los Boéres. El bombardeo desde aviones sobre población civil, tan común en las guerra contemporánea y apenas practicado en la Primera Guerra Mundial, sería inventado y sistemáticamente utilizado por España e Italia en el transcurso de sus aventuras coloniales en el norte de África.

En los saqueos de casas y de tiendas, palizas y fusilamientos que van a acompañar la toma de la capital asturiana por el Ejército, los mercenarios de origen norteafricano van a distinguirse por una violencia y crueldad desconocida inusual

El historiador José Manuel Moreno-Aurioles explica que el bombardeo aéreo moderno nació en 1911, durante la guerra de Libia, cuando “al aviador Giulio Gavotti se le ocurrió la idea de dejar caer bombas durante un vuelo de reconocimiento sobre las posiciones enemigas”. En 1913 esta técnica, ya perfeccionada, sería ampliamente utilizada por el ejército español durante la Guerra de Marruecos, hasta el punto de ser rebautizada como el llamado vuelo a la española. El objetivo ya no era solo atacar posiciones militares enemigas, sino también castigar, desmoralizar y aterrorizar a las poblaciones civiles, acusadas de dar apoyo a los combatientes armados.

Entre 1924 y 1925, tras la humillante derrota militar en Annual, el ejército español bombardearía con gas mostaza diversos pueblos del valle del Rif. Las armas químicas, empleadas en la Primera Guerra Mundial contra soldados enemigos en el campo de batalla, serían ahora rociadas sobre campos de cultivo, para envenenar las cosechas y matar de hambre a las poblaciones rifeñas, así como sobre zocos y otras aglomeraciones de multitudes desarmadas.

España no sería el único país en hacer uso de las armas químicas contra poblaciones civiles consideradas colectívamente culpables de rebelión. Italia en Etipoía y Gran Bretaña en Irak también emplearían esta tecnología en unas guerras coloniales sin las reservas éticas y morales que aún se conservaba en la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial.

Octubre de 1934: Asturies ocupada por el ejército colonial

En octubre de 1934 las derechas republicanas, apoyadas por la Confederación de Derechas Autónomas, se enfrentarían a una huelga general revolucionaria que fracasaría en toda España. Sin embargo, en Asturies y el norte de León, donde el movimiento era más fuerte, estaba mejor organizado y contaba con el apoyo del poderoso sindicato minero, la convocatoria se transformaría en una insurrección armada. Durante dos semanas la República perdería el control de la región y tendría que enviar al Ejército para aplastar la llamada Comuna Asturiana, dirigida por un Comité Revolucionario que integraba a socialistas, comunistas y anarquistas.

Manifestación de los huérfanos de la revolución de 1934.

Temiendo que los soldados del servicio militar o movilizados para la ocasión pudieran amotinarse y ponerse del lado de los revolucionarios, el Gobierno enviaría a Asturies al Ejército de Marruecos, formado por profesionales, muchos de ellos norteafricanos, acostumbrados a una guerra sin reglas, sin ninguna empatía por los obreros a los que iban a combatir. Los mandos del Tercio y de la Legión partían de una hipótesis típicamente colonialista, pero trasplantada a suelo europeo: el triunfo de la insurrección no se había debido solo a los combatientes armados, sino también al apoyo de las familias, y en general de toda la comunidad. Por ello, toda ella debía ser castigada, portara o no armas. Eliminar la barrera entre milicianos y civiles suponía elevar el nivel de la represión conocida hasta entonces en la lucha contra el movimiento obrero.

La decisión gubernamental de poner a Francisco Franco, un militar africanista con fama de duro e implacable, al mando de las operaciones militares, sería controvertida incluso en el seno de las derechas, que ostentaban el gobierno republicano desde noviembre de 1933. Finalmente se impondría la posición de los partidarios de un castigo ejemplar al movimiento revolucionario. Franco, que ya había reprimido la gran huelga general de 1917 en Asturies, dirigiría desde Madrid las operaciones militares, y los generales Yagüe y López Ochoa se encargarían de las operaciones sobre el terreno.

Tal y como señala el historiador Paul Preston, el Ejército africano desplegó contra los revolucionarios asturianos “una brutalidad similar a sus prácticas habituales al arrasar aldeas marroquiés” e infringir castigos colectivos a la población civil. El bombardeo sobre poblaciones, apenas conocido en Europa hasta entonces y que en la Guerra Civil va a tener dramáticos episodios en Gernika, Madrid o Barcelona, será ensayado sobre las cuencas mineras asturianas, epicentro del movimiento revolucionario, para aterrorizar y desmoralizar a los resistentes. Como explica el viajero belga Mathieu Corman en su diario de viaje por Asturies, el Ejército arrojaría las bombas no solo sobre las posiciones de los milicianos, sino también sobre los pueblos mineros, sabiendo que estos “habían sido abandonados por los hombres, que habían salido a combatir en el frente”, pero con otro objetivo: destruir “la moral de los combatientes revolucionarios”, que se daban cuenta “de que la vida de los suyos estaba tan cruelmente expuesta”.

El General López Ochoa

Tras las bombas llegaría el lanzamiento por los aviones militares de octavillas informando sobre el fracaso de la huelga en el resto de España e instando a los “rebeldes de Asturias” a deponer las armas y entregarse, so pena de sufrir nuevos castigos “hasta destruiros, sin tregua ni perdón”. En los barrios obreros y de la periferia de Uviéu, como Pumarín y La Tenderina, y en las zonas rurales del concejo, como Villafría y la falda del monte Naranco, el ejército colonial va a matar de forma indiscriminada a más de 60 vecinos acusados de haber apoyado el movimiento revolucionario. En los saqueos de casas y de tiendas, palizas y fusilamientos que van a acompañar la toma de la capital asturiana por el Ejército, los mercenarios de origen norteafricano van a distinguirse por una violencia y crueldad desconocida inusual.

Los ecos del baño de sangre causado por estos en Uviéu va a llegar hasta unas fuerzas revolucionarias desmoralizadas y en retirada hacia las cuencas mineras. Cuando el comité revolucionario de la batalla definitivamente por perdida y el líder socialista Belarmino Tomás negoció la rendición con el general López Ochoa, Tomás puso precisamente como una de las condiciones que no sean las tropas moras las primeras en entrar en las cuencas mineras. Una condición que Ochoa va a respetar, pero que no va a ser suficiente para impedir la ola represiva de los meses siguientes a la “pacificación” de Asturies.

‘Fake News’ y represión en una Asturies ocupada

Los episodios de violencia indiscriminada no concluirían con la derrota del movimiento huelguístico de octubre. Es más, se intensificarán a finales de mes, cuando la Comuna de Asturies ya es solo un recuerdo. A la ocupación militar de Asturies por 15.000 soldados y 3.000 guardias civiles, de asalto y carabineros, le seguirán días de plomo marcados por la llegada el 1 de noviembre de 1934, procedente de Marruecos, del oficial de la Guardia Civil Lisardo Doval, para tomar posesión del cargo de delegado especial del gobierno para el restablecimiento del orden público en las provincias de Asturies y León. Doval ejercerá esta responsabilidad durante tan solo un mes, lo suficiente intenso como para dejar un recuerdo imborrable tanto entre las clases trabajadoras de la región, como entre la burguesía asturiana, que le convertirá en su particular héroe libertador.

Bajo el pretexto de apresar a los dirigentes del movimiento revolucionario y de localizar tanto los arsenales de armas como el dinero robado de la delegación del Banco de España en Uviéu, se generalizará la tortura de prisioneros en cárceles y comisarías. También se producirían saqueos de las Casas del Pueblo y ateneos obreros, clausurados por orden gubernamental, quema de libros y represalias y humillaciones públicas contra familiares de los líderes revolucionarios, como Purificación Tomás, hija del principal dirigente socialista, que será obligada a recorrer descalza las calles de Sama, Llangréu durante horas bajo una torrencial lluvia. Además, las fuerzas armadas se tomarán su propia venganza por los 300 militares y guardias caídos en los combates de octubre.

Franco, director desde Madrid de la campaña en Asturies, con el presidente de la República Niceto Alcalá Zamora.

Aunque no será el único caso de una ejecución sin juicio previo, tendrá una especial repercusión la historia de los llamados “Martires de Carbayín”. La matanza Carbayín escandalizará al propio general López Ochoa y anticipará los “paseos” de la Guerra Civil: 24 hombres de la cuenca minera del Nalón detenidos arbitrariamente por soldados y guardias civiles, dos de ellos incluso simpatizantes de las derechas, trasladados de noche en camión a un monte cercano para ser salvajemente apuñalados, mutilados, torturados y fusilados, antes de ser arrojados a una fosa común.

Con la prensa obrera clausurada, las garantías constitucionales suspendidas y buena parte de las izquierdas en prisión, las derechas no van a encontrar apenas oposición a su relato

La prensa conservadora regional y nacional jugará un papel clave no solo en silenciar estos excesos, sino también en legitimar la represión oficial, gubernamental. Todo tipo de exageraciones y mentiras acerca de sacerdotes degollados por los revolucionarios, así como otras invenciones sobre supuestos crímenes sádicos cometidos durante la revolución, fundamentalmente contra religiosos, van a ser amplificados profusamente por los medios derechistas, creando con ello un estado de ánimo favorable a la mano dura y la aplicación de medidas de excepcionalidad.

Hay que “barrer todo lo que sea antipatria, extranjerismo, doctrina exótica”, escribiría en 1934 el diputado monárquico Honorio Maura en las páginas del ABC. La deshumanización y la desnacionalización de los revolucionarios, presentados como seres sedientos de sangre, miembros de un complot bolchevique y traidores a su patria, anticipará el nacimiento del concepto de la Anti-España, fundamental a partir de 1936 para justificar el proceso de limpieza política en la España en manos de los golpistas. Al enemigo interior se le podía destruir con la misma falta de compasión que a un invasor o un pueblo colonizado. Una parte de la clase obrera, envenenada por las “doctrinas exóticas” y al servicio de Moscú, se había convertido de algún modo en extranjera a los ojos de las derechas.

El líder socialista y dirigente de la revolución de octubre de 1934, Belarmino Tomás.

Con la prensa obrera clausurada, las garantías constitucionales suspendidas y buena parte de las izquierdas en prisión, las derechas no van a encontrar apenas oposición a su relato hasta que algunos periodistas progresistas españoles y la presión internacional de diputados laboristas y socialistas franceses comience a airear los excesos represivos cometidos en Asturies. Serán también algunas voces poco sospechosas de complicidad con los revolucionarios, como la del general López Ochoa, las que contribuyan a desmentir las exageraciones de la prensa conservadora: “Las historias de atrocidades cometidas por los revolucionarios en Asturias son producto de una campaña baja y exagerada. Condeno los acontecimientos de Asturias de todo corazón, pero he de condenar también la campaña de que son objeto. Los revolucionarios mataron a cuantos se les resistieron, pero como regla general respetaron la vida de sus prisioneros”.

También la diputada Clara Campoamor, republicana liberal, opuesta al movimiento revolucionario de octubre de 1934, desmentirá tras un viaje oficial a Asturies como parlamentaria, los supuestos actos de sadismo de los revolucionarios: “No conozco otro caso de represión por parte de los revolucionarios que unos fusilamientos en Turón. No ha habido más crueldades que aquellas que pueden llamarse de guerra. Casi todos los actos de salvajismo están sólo en la imaginación morbosa de algunas personas”.

El 8 de diciembre de 1934 concluía el periodo de Lisardo Doval como delegado gubernamental para la pacificación de Asturies y León. El Gobierno de Lerroux ordenaba su regreso a Tetuán y le ascendía a jefe de seguridad de las posesiones coloniales españolas en Marruecos. En su discurso de despedida de la región asturiana, donde sería homenajeado por la burguesía local en un acto celebrado en Uviéu, se le atribuye esta elocuente frase: “Es lo mismo. Asturias…. Marruecos… No cambia más que el paisaje”.

Fuente: El Salto Diario

«QUE NOS IDENTIFIQUEN POR CANTAR ‘ARRIBA, ABAJO’ ES CONSECUENCIA DE LA LEY MORDAZA Y DE LA REGRESIÓN QUE ESTAMOS SUFRIENDO

«Que nos identifiquen por cantar ‘Arriba, abajo’ es consecuencia de la Ley Mordaza y de la regresión que estamos sufriendo»

Jesús Escartín es uno de los cuatro componentes de Adebán, el grupo musical identificado por la Guardia Civil en Canfranc por interpretar una canción crítica con la monarquía

«El sargento me argumentó que esa canción atentaba contra la democracia. «¿Contra la democracia?», le pregunté con asombro», relata

«No sabemos qué recorrido tendrá la identificación. De momento, lo que han conseguido es darnos publicidad»

Desde finales de la década de 1970, el grupo Adebán ha interpretado en multitud de ocasiones la canción ‘Arriba, abajo’, un canto crítico con la monarquía. Desde los tiempos duros de finales del franquismo y principios de la Transición, nunca habían tenido un problema. Hasta este domingo, cuando tras tocar la pieza en el acto anual que se celebra en Canfranc para reivindicar la reapertura de la línea ferroviaria, los cuatro componentes de la banda fueron identificados por la Guardia Civil. Jesús Escartín es uno de los integrantes de esta veterana agrupación musical, junto con Jesús Bendicho, Jesús Lucea y Jesús Martín.

¿Qué ocurrió el domingo en Canfranc?

Allí nos había llevado Crefco, porque tenemos desde hace tiempo una canción dedicada a la línea del Canfranc, con una letra surrealista y somarda. Actuamos dos veces, antes de los discursos –el alcalde, el consejero Soro, representantes de Crefco…– y después. En nuestro repertorio para el día no estaba la canción ‘Arriba, abajo’, porque no veíamos que encajara en ese acto. Pero cuando acabamos, ya incluso después de los bises, quedaba un grupo de unas 20 o 30 personas que nos pidieron al unísono «¡La de la monarquía!», porque es una canción muy conocida, ya que desde los años 70, cambiando la letra, la hemos tocado en un montón de sitios: desde el salón de la Diputación de Huesca a la plaza de Paraíso de Zaragoza, en manifestaciones de todo tipo, con megáfono…

¿Y nunca antes os había pasado nada?

No. Aquí tampoco pasó nada durante la canción, que la gente cantó, sobre todo el estribillo, porque la letra la vamos cambiando. La Guardia Civil estuvo todo el rato delante de nosotros, pero al otro lado del río Aragón; había dos coches, que para una población como Canfranc me parecieron muchos, pero supusimos que era por las autoridades… Acabamos la canción, empezamos a recoger los bártulos, y de repente teníamos allí a la Guardia Civil pidiéndonos la identificación. Les pregunté los motivos, y el sargento me argumentó que esa canción atentaba contra la democracia. «¿Contra la democracia?», le pregunté con asombro, a lo que él me dijo que en realidad atentaba contra la monarquía. Además, me dijo que esa canción allí no procedía tocarla.

¿Y ahora?

No sabemos qué recorrido tendrá la identificación. De momento, lo que han conseguido es darnos publicidad. En las concentraciones de pensionistas de toda España están utilizando la canción que les hemos dedicado, y la coordinadora nacional ya nos ha hecho llegar su apoyo y nos han dicho que van a poner ‘Arriba, abajo’ en sus próximas citas. Estamos viviendo un ‘efecto Streisand’, porque la noticia ha salido en todo tipo de medios…

¿Por qué creéis que ha ocurrido esto precisamente ahora?

En tantos años, hemos tenido de todo. Antes de formar parte de Adebán, yo tuve que salir por piernas de escenarios, nos persiguió la policía con pelotas de goma, nos han disuelto conciertos… De todo, pero eso fue en los últimos años del franquismo y principios de la Transición. Que pase esto a estas alturas, cuando prácticamente desde 1978 llevamos cantando esta canción de forma ininterrumpida, en diferentes versiones, pero siempre hablando del rey, del anterior y del actual; y siempre sin insultos, porque es una de nuestras consignas, criticar de una manera más o menos elegante… En cuanto al contenido, me preocupa el hecho en sí, una consecuencia manifiesta de la Ley Mordaza y de la regresión que estamos sufriendo. Pero también me preocupa en cuanto a las formas, porque esperaron a que nos quedáramos solos para venir a identificarnos, unas maneras que recuerdan a los tiempos más viejos.

¿Estáis preparando vuestra defensa?

De momento, vamos a esperar. No sabemos oficialmente si hay denuncia ni de qué se nos acusa. La canción se está reproduciendo en todas partes, veríamos absurdo que se viniera a por nosotros. Es esperpéntico. Espero que todo se quede en la identificación y, quizás, de aquí saquemos una canción. Y también nos llevamos el apoyo de mucha gente –gente de la izquierda, claro–, que nos ha mostrado su solidaridad.

Fuente: El Diario

Video de Canfranc

Aquí la versión completa

Y en apoyo a la lucha por las pensiones

Y parafraseando su título: Siempre adelante