FIESTAS DE LEGANÉS 2019

Este año 2019 volvemos a estar presentes en nuestras fiestas de Leganés para difundir el pensamiento republicano y nuestro trabajo.

SALUD Y REPÚBLICA!!

FELICES FIESTAS!!

 

Milagros Rendón, la primera mujer fusilada en Cádiz tras la resistencia del 18 de julio

La noticia de los detalles de su fusilamiento fue publicada en el ‘Diario de Cádiz’ para dar escarmiento público sobre la resistencia que aquella mujer, Milagros Rendón Martell, había librado en el Gobierno Civil. Hoy Cádiz le ha puesto una calle y ha realizado una serie de rutas en honor a su memoria.

Milagros Rendón Martell fue detenida la mañana del 19 de julio de 1936 en el interior del Gobierno civil cuando en Cádiz capital se desataba una batalla campal por mantener la legalidad de la Segunda República. Milagros era taquimecanógrafa y tenía solo 29 años de edad. En la noche del 18 de julio, cuando las tropas de regulares entraron a la ciudad y los golpistas intentaban tomar el mando, participaría en la resistencia al golpe. Es curioso, pero fue la única mujer que estuvo encerrada en el Gobierno Civil, junto a un centenar de militantes y población civil.

A pesar del intento de tregua ante las tropas fascistas, Milagros es encarcelada y ajusticiada. Ya en el mes de julio le abren diligencias para instruir sumario, pero termina siendo asesinada por aplicación del bando de guerra. Los golpistas no esperaron a dictar sentencia. La mataron para sembrar el pánico y dar ejemplo de cómo las mujeres no tenían que ser libres ni luchar en ninguna batalla.

Publicaron, a pesar de que no era habitual la noticia del fusilamiento en el diario de la ciudad. Hoy Cádiz le rinde homenaje. El ayuntamiento de José María González Kichi le ha puesto una calle cerca de la relojería de su padre, Francisco Rendón donde la familia vivió toda su vida a pesar de los duros golpes. Además, han realizado un conjunto de rutas de memoria donde se honra su figura y resistencia en aquel histórico 18 de julio.

El historiador gaditano José Luis Gutiérrez es profundo conocedor de la historia de Milagros y de la conocida familia Rendón en Cádiz. “El padre, Francisco Rendón, su hija Milagros y el cuñado acabaron asesinados poco tiempo después del golpe de estado”, aclara a Público. Su hermana María Luisa también es detenida y pasa un largo periplo carcelario, al igual que el marido de Milagros, Pepe Rubio, que tuvo que cuidar del bebé de ambos, una niña, Natividad Rubio Rendón, que falleció siendo muy joven.

La tragedia de una familia marcada por el día del golpe, los Rendón
En el foso de los muros de Puerta de Tierra, a la entrada de la ciudad, la familia Rendón, muy conocida por ser relojeros y plateros en Cádiz capital, habían encontrado la peor de las tragedias. Francisco Rendón fue el primero de la familia en ser asesinado por los golpistas como destacado dirigente comunista y tras participar en la resistencia del 18 de julio, como su hija Milagros.

Empezaba una política de exterminio y venganza contra cualquier vecino de la ciudad que hubiera mostrado resistencia al golpe. Y es que Cádiz sería tomada durante el 20 de julio de 1936. Y la mayoría de los resistentes asesinados sin piedad.

 

 

 

 

 

 

 

El investigador Santiago Moreno Tello cuenta del patriarca Rendón como fue detenido allí mismo, en la sede del ayuntamiento y “trasladado a la cárcel provincial, conocida como Cárcel Real. Lo fusilarían a principios de agosto”.

Milagros estuvo en aquel mismo momento en un edificio muy cercano, la actual Diputación que en aquellos días era la sede del Gobierno Civil. Sería fusilada a finales de agosto. Su otra hija María Luisa que vivía en El Puerto Santa María, sería detenida el 25 de julio. “Se libraría del fusilamiento pero durante años rodó por las cárceles del país. A su vez, su marido, médico y diputado por el Partido Comunista, Daniel Ortega, también sería fusilado en Cádiz en 1941”, destaca Moreno Tello. La familia Rendón siguió viviendo en Cádiz, cerca de aquella antigua relojería y cerca de su domicilio saqueado y ninguneado por los militares a la entrada de la ciudad en aquellos días.

“¡Viva mi viejo! ¡Muera el fascismo asesino!”
Milagros Rendón entraría en la misma cárcel que su padre durante la mañana del 19 de julio. Y cuenta este episodio de saqueo a su hermana María Luisa en una carta fechada del día 27. “Queridísima hermana Ya te supongo enterada de nuestra detención, del saqueo, por moros el primero y fascistas el siguiente, de la platería de nuestro pobre viejito, que es un valiente de marca mayor”. La joven Milagros recuerda en aquellos momentos de dureza la heroica acción de su padre que nunca pudo ya ver en los muros de la prisión. “Con decirte que cuando llegó aquí, a la cárcel, se llenó la boca de agua con un botijo que hay abajo y se la echó en la cara al teniente ¡Viva mi viejo! ¡Muera el fascismo asesino!”

Cádiz, según contaba Milagros en aquella carta requisada por los golpistas e incluida como prueba de acusación, “era una ruina, al estilo de Asturias, casas en ruina, saqueos, robo, encarcelamientos en masa… ” y añadía, “los relojes de papá los vendían los moros a tres pesetas y yo los veo desde estas ventanas con los anillos del pobre viejo”.

La cárcel real estaba llena de chinches y piojos. Unas durísimas condiciones de vida insoportables para la bebé de Milagros. La hija mayor de los Rendón también cuenta, como su marido y su hija pasan muchos días por delante de las ventanas de la cárcel para que pueda verla. “Mi niña y Pepe están viviendo en casa de Felisa. No dejan ni un día de venir y me pasan por la acera de enfrente a mi pobre hijita, a la cual no me permiten ver…”

Nunca imaginó que su destino iba a acabar así pero al menos creyó que aquella carta llegaría a su hermana para conocer la situación. No tuvo esa suerte, ya que María Luisa estaba encarcelada desde el día 25 en el Puerto de Santa María. Y Milagros mandaría la carta al domicilio familiar dos días más tarde.

“Mujer sí, pero fea y con gafas”
Las acusaciones a la figura de Milagros Rendón fueron de una dureza sobrecogedora. “Los testimonios presenciales, de guardias de asalto y agentes de investigación y vigilancia, fueron apuntaladas con las de los máximos jefes policiales que estuvieron en el Gobierno Civil”, aclara el historiador Gutiérrez, para crear un retrato perfecto de una mujer que merecía ser fusilada para escarmiento público.

En aquel sumario abierto era preciso difuminar sus límites y deshonrar su figura. “Una sociedad tan machista como la española de aquellos años necesitaba para su aceptación que le endulzaran el asesinato que se iba a cometer”. Declararían “mujer sí, pero fea. Pero ante todo un peligro que anteponía a su condición femenina”. En la acusación la describen como su sujeto peligroso y se componía con el retrato de alguien que merecía sufrir el castigo que iba a recibir.

Tres veces fue interrogada y en las tres negaría la incriminación. “Su suerte había quedado escrita desde que a comienzos de agosto de 1936 llegó a la ciudad un nuevo gobernador civil, Eduardo Valera Valverde, con órdenes severísimas”. En aquellos interrogatorios Milagros contaría que, enterada de que su padre se había ido al Gobierno Civil ante los rumores de golpe de estado, se dirigió a él en compañía de otros jóvenes, aunque no lo encontró. “Su papel no fue secundario sino que se trataba de una mujer que estuvo activa en la resistencia, aunque ella no lo quiso reconocer por miedo a las consecuencias de aquella justicia que estaba llena de terror”, aclara José Luis Gutiérrez a Público.

El guardia de asalto Manuel Rodríguez Martín-Bejarano fue quien proporcionó el testimonio más acusatorio contra Milagros, de la que no sabía ni el nombre, pero que conocía que era “hija del comunista Rendón, delgada, fea y con gafas” que apareció por la planta baja del Gobierno Civil, empuñando una pistola y un puñal.

La carta de Milagros escrita en papel y con el logo de unos viejos almacenes cercanos a su casa proseguía y contaba con detalle la hazaña del 18 de julio, sin saber que aquella declaración le costaría su vida. “Luisita estuvimos resistiendo hasta las ocho de la mañana del domingo 19 de julio en medio de las ametralladoras. De un fuego de fusilerías y pistolas y se pusieron detrás los soldados aguantándonos. Creía que nos iban a fusilar y pensé en mi viejo, mi niña y Pepe que los dejaba solos”.

La joven Rendón fue asesinada de forma ejemplar y pública junto a otros tres vecinos. “En las páginas de Diario de Cádiz, en su edición de tarde del 31 de agosto, pudieron incluir una nota que informaba de que esa tarde, sobre las 18.00 horas, habían sido pasados por las armas, en el segundo foso de los glacis de la Puerta de Tierra, Manuel Morales Domínguez, comandante retirado de Infantería, José de Barrasa Muñoz de Bustillo, capitán de complemento del Cuerpo Jurídico Militar, Manuel Cotorruelo Delgado, oficial de Telégrafos, y Milagros Rendón”. Los tres primeros confesaron y comulgaron. Milagros se negó. En aquella noticia se relata con detalle que murieron cogidos de la mano. “Que Dios los haya acogido en su seno”, terminaba lacónicamente la nota. “La negativa de Milagros a recibir los auxilios espirituales católicos debió rechinar mucho a los golpistas”. Al día siguiente otra nota informaba de que, antes de morir, “confesó y besó un crucifijo”. Los militares demostraban así como los resistentes acababan pidiendo cierta clemencia antes de su asesinato.

En la extensa carta a María Luisa Rendón, Milagros da ánimos a su familia sin saber que nunca más los iba a volver a ver. A pesar de todo su carta está llena de esperanzas. “Luisa, guardaos vosotros mucho y si vieras algo venir iros enfrente, lo de más valor quítalo de tu casa (…) Escríbeme Luisilla, papaíto está bien en lo que cabe, lo tenemos vivo y eso es lo único para nosotras, lo demás, ya se buscará,  somos jóvenes”. La joven Rendón fue enterrada en un nicho, tal y como destaca el libro del cementerio y posteriormente enterrada por su familia fuera de aquel lugar.  “Siempre fue una familia valiente que en medio de aquellos días de miedo logró rescatar el cuerpo de Milagros para enterrarlo en una sepultura lejos de los golpistas”, concluye Gutiérrez.

Fuente: Diario Público

Reclaman la placa a Yolanda González en Leganés, aprobada en marzo

Los promotores de la iniciativa de esta placa a Yolanda González reclaman que se instale, tal y como aprobó el Pleno en marzo de 2019. La placa se ubicará en los jardines a los Abogados de Atocha.

La Comisión Técnica de Memoria Histórica de Leganés aprobó conceder una placa a Yolanda González, una decisión que fue ratificada en el Pleno del Ayuntamiento de Leganés. Aunque en un principio se iba a ubicar en la calle Torrubia, se decidió finalmente ubicarla en los jardines a los Abogados de Atocha del barrio de El Carrascal.

La propuesta fue ratificada junto con el resto de dictámenes de la Comisión Técnica de la Memoria Histórica lo que hizo que fuera rechazada por el Partido Popular mientras que los 3 concejales no adscritos, Rocío Cruz, Jose Manuel Barbé y Mercedes Condés se abstuvieron en la votación. El resto de partidos (PSOE, Leganemos, ULEG y Ciudadanos) votaron a favor.

Ahora, cuatro meses después, la placa sigue sin estar colocada en los jardines, lo que ha hecho que sus promotores reclamen su instalación al considerar que se trata de un tiempo prudencial desde que fuera tomada la decisión en firme en el Ayuntamiento.

Carta abierta a los partidos

La Asamblea de Leganés por la República ha emitido la siguiente carta abierta a algunos de los partidos representados en el Pleno, dos de ellos componen el actual Gobierno local: PSOE, Más Madrid-Leganemos y Unidas Podemos-IU Leganés.

  • Estimadas concejalas y concejales de los grupos Municipales PSOE, UNIDAS PODEMOS- IU, MÁS MADRID-LEGANEMOS,

El 7 de febrero de 2019 Rocío Cruz, concejala no adscrita en el Ayuntamiento de Leganés, presentó un ruego al Pleno Ordinario del Ayuntamiento de Leganés que se celebró el día 14 de febrero de 2019. El ruego rezaba: “Ruego: Solicitud de una placa conmemorativa a Yolanda González.

El pasado 1 de febrero se cumplieron 39 años del brutal secuestro y asesinato a manos de la ultraderecha de Yolanda González, cuyo cuerpo apareció en el municipio de Alcorcón. Desde la Asamblea de Leganés por la República nos han hecho llegar a ediles y partidos progresistas de la ciudad la petición de que nuestra localidad cuente con una placa conmemorativa en su memoria, reseñando las causas de su muerte y su lucha a favor de las libertades en España.

Por todo ello, la concejala abajo firmante, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 103 del Reglamento Orgánico Municipal, formula el siguiente ruego: Se disponga, antes de finalizar esta legislatura, una placa conmemorativa en memoria de Yolanda González, reseñando las causas de su muerte y su lucha a favor de las libertades en España”. La contestación por parte de la junta de gobierno que por aquel entonces regía la ciudad fue
la siguiente: “Se acepta el ruego, y se dará traslado del mismo a la Comisión Plenaria de cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica”.

Posteriormente, y durante la Comisión Plenaria de cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, que tuvo lugar el 11 de marzo de 2019, se aprobó poner la placa a Yolanda Gonzalez en los jardines del monumento a Los Abogados de Atocha en el barrio del Carrascal. Lamentablemente, a fecha de hoy todavía no se ha procedido a la colocación de dicha placa en memoria de Yolanda González.

Por todo lo anterior, desde la Asamblea de Leganés por la República instamos a los grupos municipales, principalmente a los ediles y partidos progresistas, que tomen las medidas pertinentes e insten al equipo de gobierno local para que cumplan lo acordado en la Comisión Plenaria de cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica de la legislatura pasada, y procedan sin dilación a la colocación de una placa en memoria de Yolanda González en los jardines del monumento a Los Abogados de Atocha en el barrio del Carrascal.

Fuente: Leganés Activo

Memoria Histórica: El sonajero de Martín: un anciano recupera el juguete que le quitó la guerra

Memoria Histórica: El sonajero de Martín: un anciano recupera el juguete que le quitó la guerra

Un octogenario palentino recibirá este sábado los restos de su madre, fusilada por los sublevados en 1936 como represalia por no haber podido acabar con su marido, y, con ellos, su juguete, el del bebé que llevaba en brazos cuando fue detenida.

“Amenazas de fuego / con un cristo matón / Poesía en la sangre / Águilas de latón / Un sonajero nuevo / en un pozo sin fin / Catalina le guarda a Martín”, canta Joaquín Carbonell en “El Sonajero de Martín“, una canción que estrenará este sábado en Palencia en el acto en el que la ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica) de esa ciudad castellana entregará a la familia los restos de Catalina Muñoz, cuya detención y posterior fusilamiento, en una más de las muertes gratuitas de la guerra civil, dejó sin madre a sus cuatro hijos y sin sonajero al menor de ellos, Martín de la Torre, de nueve meses cuando los sublevados lo arrancaron de sus brazos para llevársela en agosto de 1936.

Martín, de 83 años, recibirá este sábado el sonajero que la guerra le arrebató cuando era un bebé acompañado por su hermana Lucía, diez años mayor que él y que tenía once cuando se llevaron a su madre. Antes habían comenzado a perder a su padre, Tomás de la Torre, con el que recuperarían el contacto años después de la guerra.

A Tomás, de Cevico de la Torre, un pueblo del Cerrato de menos de medio millar de vecinos y situado a 10 kilómetros de Venta de Baños, la sublevación franquista le cogió en la cárcel de Gijón, a la que había llegado tras pasar en los cuatro meses anteriores por las de Palencia, Burgos y Santoña. Cumplía una condena de 17 años por la muerte a cuchilladas de un falangista en una reyerta con sindicalistas que se había desatado en mayo de ese año en el pueblo.

Gijón era zona leal al Gobierno al comienzo de la guerra, por lo que Tomás nunca fue entregado a los facciosos, que, en represalia, optaron por acabar con Catalina en un episodio de pena de muerte consortelos crímenes “por sustitución” que el historiador Antonio Peiró ha documentado en su libro “Eva en los infiernos“.

El sonajero de Martín, junto a la mano izquierda de los restos de su madre, Catalina, en la fosa común del antiguo cementerio de Palencia.

“La fusilaron para vengarse de su marido”

“A Catalina la fusilaron por venganza de su marido”, explica José Luis Posadas, presidente de la ARMH de Palencia, que reclama el acceso a los archivos de la Guardia Civil y el ejército para “saber qué pasó ahí. Sabemos que su historia está escrita, que se puede documentar, porque en aquel tiempo nadie dejaba entrar o salir a nadie de un edificio oficial sin registrarlo”.

“Nunca sabremos qué hubiera pasado si Tomás hubiera estado preso en zona sublevada”, señala Posadas. Sí se conoce que Catalina fue condenada a muerte en un consejo de Guerra bajo cargos como haber asistido a manifestaciones y haber gritado vivas a Rusia y mueras a la Guardia Civil. “La detuvieron el 24 de agosto y la fusilaron el 22 de septiembre. Fue todo muy rápido”, explica Posadas. Tenía 37 años.

Tras matarla, su cadáver fue arrojado a una fosa del antiguo cementerio de Palencia, sobre el que años más tarde el ayuntamiento levantaría el parque infantil de La Carcavilla. Alguien había decidido que los niños debían columpiarse sobre los cadáveres de varios cientos de republicanos represaliados.

“Nunca habíamos visto algo así”

Allí fue localizado hace ocho años el cadáver, con las suelas azules de sus alpargatas prácticamente intactas y con un objeto de plástico junto a él que inmediatamente llamó la atención de los arqueólogos que llevaban a cabo la excavación, impulsada por ARMH. Era el sonajero de Martín, que este sábado, casi 83 años después, volverá a tener en sus manos.

“Nunca habíamos visto algo así”, explica Almudena García Rubio, arqueóloga y antropóloga de la Sociedad de Ciencias Aranzadi que dirigió los trabajos y que también estará en el acto en Palencia. Y no será porque en las exhumaciones no aparezcan con relativa frecuencia objetos reveladores de la vida de sus portadores. “Por el sitio donde salió estábamos convencidos de que el sonajero estaba relacionado con el cuerpo”, explica. El celuloide con el que fue fabricado había resistido tres cuartos de siglo bajo tierra.

Cevico de la Torre es una pequeña localidad de la comarca palentina del Cerrato, a diez kilómetros de Venta de Baños.

“Era la única mujer que esperábamos encontrar” en la fosa, explica. De las 90 mujeres asesinadas en la guerra civil en Palencia, solo sobre Catalina pesaba una condena formal. “Simboliza a las demás mujeres, a todas las que sufrieron la represión, tanto las que murieron y pasaron por la cárcel como las viudas , las madres y las huérfanas de los hombres que perdieron la vida”, anota.

¿Cómo es que Catalina se llevó el sonajero a la tumba? Posadas tiene una hipótesis verosímil. “Se supone que cuando la detuvieron llevaba al niño encima. Martín tenía nueve meses, y entonces a los bebés se los llevaba a todas partes, incluso al campo”, explica. “Se quedó con el sonajero, como podrías haberse quedado con alguna prenda de ropa”, añade.

“Me quedé pasmado cuando conocí la historia”

Las exhumaciones comenzaron a principios de esta década. Para entonces habían pasado varias décadas desde que el antiguo cementerio, antes de colocarle encima los columpios, había sido trasladado, aunque no en su totalidad. Las fosas comunes seguían allí. “Quien tenía allí a familiares enterrados no se atrevía a decirlo por temor a represalias”, apunta Posadas.

ARMH estima que en la zona había medio millar de cadáveres de fusilados, de asesinados en sacas y de muertos localizados en cunetas. Localizaron 122, de los que quedan, en un panteón cedido por el ayuntamiento, 68 por identificar. “Sabemos sus nombres, pero estamos pendientes de las pruebas de ADN”, indica Posadas.

Este sábado, Martín y Lucía, y también Martina, la hija del primero, recibirán los restos de Catalina, que serán enterrados en Cevico, junto a los de Tomás. Y Martín tendrá de nuevo entre sus manos, 83 años después, su juguete, el mismo que, nada más verlo al sacarlo de la fosa, hizo que Lucía dijera “es el sonajero de mi hermano”, recuerda Posadas.

Joaquín Carbonell presentará este sábado “El sonajero de Martín” en Palencia, en el acto de entrega de los restos de Catalina a su familia.

“Es difícil hacer una canción sobre un tema como este. Es un material muy frágil y muy sensible”, explica Carbonell, cantautor aragonés con más de cuatro décadas y 17 discos de carrera, que describe “El sonajero de Martín” como “casi un relato periodístico, aunque contiene tantas emociones”.

“Me quedé pasmado cuando leí la historia”, adelantada por el periodista científico Nuño Domínguez en El País, cuenta Carbonell, que se puso a sí mismo una condición para incorporarla a su repertorio: que la familia le diera el visto bueno. Se la envío, vía ARMH, y lo obtuvo.

Al cantarla, describe un país con charlatanes de feria estremecido por “gritos de general” y olor a polvorín, con flores heridas e inocencias que lloraban. “Esa es la labor del cantautor, recoger los sonidos de la calle y devolverlos con forma de canción”, dice.

Fuente: Público

La Policía implica al rey Juan Carlos en el caso Pujol

La Policía implica al rey Juan Carlos en el caso Pujol

Fuentes policiales aseguran que el CNI habría negociado con la familia Pujol para que no implicase al rey emérito en el caso Gürtel, en concreto, para que no desvelaran que era el titular de una cuenta en Suiza, según publica El Mundo. El papel de la policía en el caso está siendo controvertido y el juez ha abierto una investigación.

Fuente: LaSexta