FALLECE JULIO DIAMANTE

HOY NOS HA DEJADO EL CINEASTA GADITANO JULIO DIAMANTE

Director de cine y de teatro, guionista, realizador de televisión y docente en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid. Películas principales: Organillo, Velázquez y lo velazqueño, Los que no fuimos a la guerra, Sex o no sex, Tiempo de amor, El arte de vivir, Helena y Fernanda, La Carmen.

El compromiso permanente
Julio Diamante. Memorias rebeldes

Retrato de Julio Diamante – Fotografía de Óscar Fernández Orengo

Cada día comprobamos que la tan citada red ha reducido ancias como nunca. En los tiempos que corren (y corren ágiles) nada queda lejos, de ahí que en ocasiones conozcamos la obra de cineastas de países que nos son culturalmente ajenos mejor incluso que la de autores que hablan de nuestra propia Historia. Es ciertamente común elogiar fuera lo que en casa se relega, en ocasiones por desconocimiento, a un segundo plano, y por ello es de agradecer que Filmoteca Española haya decidido programar una retrospectiva de uno de nuestros cineastas más interesantes: Julio Diamante.

Decimos cineasta, y lo decimos entendiendo la palabra en toda su amplitud, porque rara es la tarea que en relación con el cine no ha desempeñado Diamante a lo largo de su extensa trayectoria: por supuesto realizador, pero también guionista, actor ocasional, crítico, ensayista, profesor en la Escuela Oficial de Cinematografía o director del Festival de Benalmádena, del que estuvo al frente durante largos años, proyectando por primera vez en nuestro país la obra de autores que aún hoy seguimos con interés, como Aleksander Sokurov, Gus Van Sant o Jim Jarmusch.

Quizá sea esta función como director del Festival de Benalmádena la más conocida de Diamante a día de hoy, aunque recientes pases televisivos de algunas de sus películas hayan centrado de nuevo el foco en su obra cinematográfica. A lo largo de ella, como el espectador de esta restrospectiva tendrá ocasión de comprobar, se mantienen unas constantes que podríamos resumir así: por un lado, un intento de dar forma (entiéndase la palabra en toda su complejidad) a la manera en la que los problemas políticos y sociales de cada época condicionan la vida cotidiana de la gente; en otras palabras, cómo afecta la Historia en curso a las personas que la habitan cuando aún esta, la Historia, lleva la forma del presente.

Por otra parte, el cine de Diamante se preocupa también de una línea difusa pero constante en un país como el nuestro, capaz de lo mejor y de lo peor: la transmisión de esa herencia intangible que configura las dos Españas que Machado supo ver y que, aunque en clave muy distinta, recorre la obra de Diamante desde su primer largometraje ( Los que no fuimos a la guerra , 1961), en el que este perpetuo conflicto se trata de forma paródica, a su último trabajo ( La memoria rebelde,  2012), que en clave documental aborda esa división cincuenta años más tarde.

En las dos obras citadas, en sus primeros cortometrajes ( Antes del desayuno , 1954, y  El proceso , 1955) y en los largometrajes Tiempo de amor (1964) y El arte de vivir (1965) –los filmes más cercanos a aquel movimiento de los años sesenta que conocemos como Nuevo Cine Español–, el autor demuestra su capacidad para formular sus intereses de formas distintas, aunque no necesariamente distantes. En las dos primeras piezas, realizadas cuando era aún estudiante en la escuela de cine, ambas de corte experimental, Diamante puso en práctica una línea estética que él mismo definió como realismo expresionista (y que también trabajó como director teatral); en su primer largometraje supo combinar esa línea con la veta popular que recorre la historia de nuestro cine. Los cambios acaecidos en los aparatos estatales que se ocupaban de regular el cine patrio le hicieron variar su registro en las dos siguientes películas, y sin embargo en ellas consiguió Diamante dar un reflejo fiel de su tiempo; incluso, con la primera de ellas, logró llegar a un amplio público, cosa extraña en los filmes del llamado Nuevo Cine Español. Esa capacidad de moverse en un contexto cambiante quedaría todavía más clara en sus filmes posteriores. Así, en una época para el cine nacional aun más difícil que las precedentes y llamada a configurar productos de menor empaque estético, el autor realizó varias películas que, aunque llevan inscritas las limitaciones impuestas por el entorno, dejan ver la mano de Diamante, que supo maniobrar en el escaso margen que el contexto ponía a su alcance.

Las dificultades a las que el autor tuvo que hacer frente a lo largo de su carrera tras la cámara no fueron pocas. En un tiempo en el que no faltan disparates políticos y sociales, pero abunda también la queja, puede resultar pertinente atender a la obra de Diamante, que supo adaptarse a entornos más hostiles que el que conocemos, variando sus premisas estéticas sin perder por ello su compromiso, intacto todavía hoy.

Íñigo Larrauri Gárate
Autor del libro  Julio Diamante. Compromiso ético y estético de un cineasta
(Shangrila Ediciones)

Fallece el director de cine gaditano Julio Diamante, autor de ‘Los que no fuimos a la guerra’

Julio Diamante, el hombre que abrió resquicios en la censura en Benalmádena (Málaga)

1 de agosto de 2020 18:52h0

La Academia de Cine ha informado del fallecimiento de Julio Diamante (Cádiz, 1930), polifacético director de cine, creador artístico en el sentido más heterogéneo. Fue director de cine y teatro, guionista, escritor, exponente del Nuevo Cine Español, responsable de la Semana Internacional de Cine de Autor de Benalmádena, profesor, actor, gestor cultural, devoto al flamenco, al jazz y al blues y, además, cantante aficionado. Julio Diamante ha fallecido en Madrid este sábado, a los 89 años de edad y será velado a partir de las 20:30 horas en el tanatorio de la M30.

Este artista total, que se ha expresado desde distintas caras del mundo audiovisual, es el único director español que tiene un monumento público en nuestro país, en Cádiz, su ciudad natal. Los que no fuimos a la guerra, Tiempo de amor, El arte de vivir y Sex o no sex son algunos de los títulos de la filmografía de Diamante, cuya última película fue La memoria rebelde, donde recoge testimonios de Santiago Carrillo, Pilar Bardem, Carlos Jiménez Villarejo, José Antonio Martín Pallín, José María Díez Alegría, José Antonio Labordeta, Ana María Matute, Nicolás Sartorius, Rosa Regàs, Jorge Semprún y Marcos Ana, entre otras personalidades, para reconstruir la historia de España desde la Segunda República hasta la Transición.

Niño de la guerra y comprometido antifranquista, Diamante peleó con la censura y estuvo preso en Carabanchel. Amor y libertad eran dos palabras fundamentales para el cineasta gaditano, que amaba al cine desde los 16 años. “Fue entonces cuando quise trasladar en imágenes los sueños y también testimoniar sobre el mundo y procurar buscar que éste fuera un poco mejor. Y el lazo que une mi amor al cine, al teatro, al flamenco…, amores que me acompañarán hasta el final, es la libertad”, sentenciaba este humanista para quien “la cultura es libertad”.

“Siempre serás imprescindible para tus amigos y compañeros de la Academia de Cine. Querido Julio, descansa en paz”, ha manifestado el presidente de la Academia Mariano Barroso, tras conocer la noticia. La institución, de la que Diamante era miembro, le dedicó un homenaje el pasado mes de febrero en el que participaron las actrices Julia Gutiérrez Caba y Enriqueta Carballeira, la directora de producción Marisol Carnicero, el director Benito Zambrano, el historiador y crítico cinematográfico Carlos F. Heredero y el periodista, escritor, crítico de cine y académico de Bellas Artes Fernando Lara.

Fuente: El Diario

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